miércoles, 16 de enero de 2013

Llegan a mis oídos,
esas palabras,
en una esquina,
sentada,
con esa sonrisa deforme....
casi diabólica.

Una voz casi inexistente,
aquella que apenas podía percibir.

Tomó forma,
de labios carnosos,
de ojos profundos,
de tinta...
sobre todo de tinta....